Vega Demara
Vega Demara | Tradición, origen y evolución
La historia de Vega Demara comienza en 1946, cuando la familia Mateos de la Higuera adquiere su primera viña de Tempranillo en el paraje de Mara Antona. Con la ilusión y visión del abuelo Joaquín, se inicia una aventura vitivinícola marcada por el esfuerzo, la constancia y el profundo respeto por la tierra.
Tras décadas dedicadas al cultivo de la vid, la familia consolida su proyecto con una clara filosofía: la calidad del vino nace en el viñedo. Por ello, desde sus inicios, la elaboración de sus vinos se realiza exclusivamente con uva procedente de viñedos propios, garantizando así el control total del proceso y la expresión auténtica del terruño manchego.
En 2005, la familia hace realidad otro de sus grandes sueños con la elaboración de su primer vino, fruto de un ambicioso proyecto de reestructuración del viñedo. Este proceso combinó la recuperación de antiguos viñedos de Tempranillo con la introducción de variedades mejorantes, siempre respetando el carácter y la identidad de la zona.
En los últimos años, los Hermanos Mateos de la Higuera han emprendido una nueva etapa, modernizando tanto su imagen como sus instalaciones. Bajo el nombre comercial de Vega Demara, la bodega lanza una cuidada gama de vinos que se elaboran tanto bajo el sello de Vinos de la Tierra de Castilla como con Denominación de Origen La Mancha, reafirmando su compromiso con la calidad y el origen.
Gracias a esta evolución, Vega Demara ha logrado una sólida proyección internacional, con presencia en los principales mercados europeos, así como en China, Brasil y Estados Unidos. Una expansión que es reflejo del equilibrio alcanzado entre la tradición heredada de padres y abuelos y las técnicas modernas de vinificación que ofrece la tecnología actual.
Vega Demara es el resultado de más de seis décadas de pasión por la viticultura, un proyecto familiar que une historia, innovación y respeto por la tierra para ofrecer vinos honestos, expresivos y fieles a su origen.