Es una bebida aromatizada a base de vino, hierbas y especias, tradicionalmente consumida como aperitivo.
Se suele servir frío, con hielo y una rodaja de naranja o limón, según preferencias.
El vermut rojo suele ser más dulce y especiado, mientras que el blanco presenta notas más frescas y ligeras.
Combina perfectamente con aceitunas, conservas, quesos y embutidos.
Por su versatilidad, tradición gastronómica y auge de la cultura del aperitivo.